La visita del Papa Benedicto XVI a Santiago de Compostela y a Barcelona me ha recordado a este sacerdote polaco en plena faena. Cada uno a sus labores: el de Polonia barre los pétalos de rosas de una boda veraniega y el de la Ciudad de Vaticano lee discursos en varios idiomas en lugares destacados, y ante muchas cámaras de televisión. Al menos, eso es lo que vemos.